Consistencia antes que intensidad
Por qué tres sesiones bien hechas cada semana valen más que un mes de entrenamientos heroicos.
La mayoría de los planes fracasan por exceso, no por defecto. Empezar con una carga que no puedes sostener lleva al cansancio, a las molestias y, finalmente, al abandono.
Elige un mínimo que puedas cumplir siempre
Define una frecuencia que encaje incluso en tus semanas más complicadas. Si lo cumples durante un mes, súbelo. El hábito se construye con repeticiones, no con picos de motivación.
Mide la adherencia, no solo el resultado
Anota cuántas sesiones planificadas completas. Una adherencia alta durante semanas es el mejor predictor de progreso a largo plazo.
Contenido de ejemplo con fines divulgativos, pendiente de revisión por el equipo. No sustituye el consejo médico, nutricional o fisioterapéutico profesional.

Tu punto de partida